El volante bimasa es una pieza situada entre el motor y el embrague que ayuda a reducir las vibraciones torsionales antes de que lleguen a la transmisión. La búsqueda «volante bimasa» suele aparecer cuando un coche tiembla al ralentí, hace ruido al arrancar o produce un traqueteo al cambiar de marcha. Esos síntomas pueden aparecer por desgaste del volante, pero también por soportes, batería, motor de arranque, encendido o inyección.
No existe un único ruido que confirme el fallo. La pieza está integrada en un conjunto y sus síntomas deben interpretarse junto con el modelo, el historial y las condiciones en las que aparece. Evita sustituir componentes por un vídeo de otro coche o por una vibración aislada.
Para qué sirve un volante bimasa
Un volante motor conecta el cigüeñal con el embrague y ayuda a mantener uniforme el giro del motor. En un volante bimasa, dos masas unidas mediante un sistema de muelles y amortiguación filtran parte de las vibraciones que se producen en cada combustión. La transmisión recibe un movimiento más regular y se reducen ruidos y sacudidas en ciertas condiciones.
La cantidad de vibración que debe absorber depende del motor y del diseño de la transmisión. Algunos diésel y motores con alto par utilizan esta solución para mejorar el confort y proteger el conjunto de transmisión. No todos los vehículos montan volante bimasa y no todas las versiones de un mismo modelo usan la misma pieza.
El volante trabaja junto con el embrague, el motor de arranque y la caja de cambios. Si una de esas piezas falla, el conductor puede notar síntomas parecidos. Por eso un diagnóstico útil no empieza por asumir que el bimasa se ha roto: primero describe cuándo aparece el problema y qué otras señales lo acompañan.
Volante bimasa síntomas más frecuentes
Un traqueteo metálico al ralentí, vibraciones al iniciar la marcha o un ruido breve al apagar el motor pueden justificar una revisión. También puede haber sacudidas al acelerar con el motor a pocas revoluciones, cambios bruscos al soltar el embrague o un golpeteo que parece venir de la zona de la caja.
La intensidad y el momento ayudan a orientar la búsqueda. ¿Sucede en frío o cuando el coche está caliente? ¿Aparece con el pedal del embrague pisado o suelto? ¿Solo se oye al apagar el motor? Anota las condiciones y no aceleres de forma agresiva para intentar reproducir el ruido.
| Señal observada | Posibles causas, entre otras | Dato que conviene registrar |
| Traqueteo al ralentí | Volante, motor, soportes o sistema de inyección | Si cambia al pisar el embrague |
| Golpe al arrancar o apagar | Bimasa, motor de arranque, batería o conexiones | Si aparece al arrancar, al detener o en ambos casos |
| Vibración al iniciar la marcha | Embrague, soportes, motor o volante | Si el coche está frío y cómo se usa el pedal |
| Sacudidas bajo carga a bajas revoluciones | Transmisión, encendido, inyección o conducción en una marcha demasiado larga | Régimen, velocidad y pendiente |
Ruidos al apagar el motor
Un ruido al parar no demuestra por sí solo que el volante esté averiado. La detención del motor produce cambios de giro y otras piezas del conjunto pueden sonar. Una batería descargada, una conexión eléctrica deteriorada o un motor de arranque con desgaste también pueden generar golpes y vibraciones durante el encendido o la parada.
ZF advierte en sus guías técnicas que algunas quejas atribuidas al volante bimasa pueden deberse a fallos de encendido, inyección, conexiones eléctricas o al modo de conducir. Por eso conviene revisar el conjunto y comparar el sonido con el procedimiento del fabricante antes de desmontar nada.

Cómo se diferencia de un embrague gastado
El embrague transmite la fuerza del motor a la caja de cambios. Si patina, las revoluciones pueden subir sin que la velocidad aumente en la misma proporción. El volante bimasa amortigua vibraciones antes de que lleguen a la transmisión. Ambos componentes trabajan juntos y pueden presentar síntomas al mismo tiempo, pero no son la misma pieza.
Un olor a material de fricción, un punto de acoplamiento distinto, dificultad para cambiar o vibraciones pueden orientar a embrague, bimasa u otros componentes. No se debe concluir cuál falla usando solo una señal. Si notas una pérdida de tracción o cambios bruscos, evita forzar el coche y consulta el manual.
La forma de probar el embrague haciendo que patine a propósito puede dañar el conjunto y no constituye un diagnóstico fiable para todos los vehículos. No mantengas el coche en una pendiente acelerando con el embrague medio pisado; utiliza el freno y sigue las recomendaciones del fabricante.
Factores que influyen en el desgaste
Conducir con el motor a muy pocas revoluciones y exigir mucha aceleración aumenta la carga y las vibraciones. También puede desgastar el conjunto el tráfico con arranques repetidos, transportar remolques o circular con carga, aunque el efecto depende del diseño y del uso. No hay un kilometraje universal a partir del cual todos los volantes bimasa fallen.
Arrancar con suavidad y seleccionar una marcha adecuada puede reducir esfuerzos innecesarios. Evita sostener el coche en una cuesta con el embrague y no aceleres a fondo en una marcha larga cuando el motor vibra. Si el manual indica un régimen de funcionamiento o límites de remolque, sigue esa información.
Las modificaciones del motor que aumentan el par pueden exigir más a embrague, volante y caja. Si el coche se modificó, comunica qué se cambió y cuándo empezaron los síntomas. Una pieza reforzada de otro vehículo no es automáticamente compatible.
Cómo se confirma la avería
La evaluación considera el ruido, la vibración, el comportamiento del embrague, los códigos del motor y el estado de los soportes. El técnico puede comprobar conexiones de batería y arranque, datos de inyección y el sistema de transmisión antes de atribuir el problema al volante. En ocasiones hace falta desmontar la caja para inspeccionar el conjunto, por lo que las pruebas iniciales son importantes.
Si el volante está desmontado, un especialista puede examinar holguras, daños térmicos, grietas y movimiento de sus masas. Los límites de juego y el procedimiento de comprobación varían según la referencia. ZF señala que las pruebas específicas se aplican a volantes de su propia fabricación; no deben generalizarse a todas las marcas.
Pide que te expliquen qué hallazgo respalda el diagnóstico y si se descartaron causas eléctricas y de funcionamiento del motor. Un ruido al apagar puede parecerse a uno del bimasa y tener otro origen. Cambiar la pieza sin resolver la causa real puede mantener los síntomas.
Sustitución y alternativas
Si se confirma desgaste o daño, la pieza de sustitución debe corresponder a la aplicación del vehículo. Algunos kits incluyen embrague y elementos de fijación, pero el contenido depende del modelo. No uses una referencia de otro motor solo porque encaje en el diámetro.
En algunos coches se ofrecen volantes monomasa como conversión. Cambiar de diseño puede modificar vibraciones, ruido y comodidad, y no siempre está permitido o recomendado por el fabricante. Antes de aceptar una conversión, comprueba compatibilidad, normativa y efecto en el comportamiento de la transmisión.
No existe un aditivo o una limpieza que repare muelles, superficies agrietadas o holgura interna. Si aparecen ruidos fuertes, vibración creciente o dificultad para cambiar, evita seguir utilizando el vehículo bajo carga hasta conocer la causa.
Diferencias entre desgaste y un ruido pasajero
Un traqueteo que desaparece al pisar el embrague puede orientar a la zona de transmisión, pero no señala una pieza concreta. También pueden influir el rodamiento de empuje, el embrague, los soportes del motor, la batería o el motor de arranque. La prueba debe reproducirse en condiciones seguras y con el vehículo correctamente inmovilizado.
Si el volante presenta daños térmicos, grietas, pérdida de grasa o una holgura que supera la especificación, la evaluación puede apuntar a una avería interna. Una inspección externa no siempre muestra esos defectos porque parte del conjunto queda dentro de la campana de la transmisión.
No es fiable calcular cuántos kilómetros le quedan a un volante a partir de un solo sonido. La holgura y el desgaste dependen del modelo y del uso, y los límites de medición de ZF solo se aplican a las referencias que cubre su herramienta. Pide que la comprobación se compare con los datos del fabricante de la pieza instalada.
Preguntas frecuentes sobre el volante motor
Puede hacer ruido al arrancar
Sí, un desgaste puede producir ruidos al arrancar, circular o apagar el motor. También pueden provocarlos el motor de arranque, la batería, las conexiones o el sistema de inyección; el ruido necesita diagnóstico.
Todos los coches diésel llevan esta pieza
No. Depende del diseño, la versión y la transmisión. Verifica la referencia por número de bastidor o en el catálogo del fabricante.
Se puede seguir conduciendo si vibra
Depende de la intensidad y de los síntomas. Si hay golpes fuertes, pérdida de tracción o dificultad para cambiar, detente cuando sea seguro y evita forzar el conjunto.
Un volante monomasa es mejor
No necesariamente. Cambiar de diseño altera la amortiguación y puede aumentar vibraciones o ruido. La compatibilidad debe comprobarse para el coche concreto.
Se cambia junto al embrague
La decisión depende del estado y de la especificación del fabricante. La inspección del conjunto durante el trabajo ayuda a determinar qué piezas deben sustituirse.
Cómo alargar la vida del volante
Evita conducir con el motor ahogado, sujetar el coche en pendientes con el embrague o acelerar a fondo a muy bajas revoluciones. Sigue el manual y respeta la capacidad de remolque.
Volante bimasa describe una pieza que amortigua vibraciones entre el motor y la transmisión, pero sus síntomas no identifican por sí solos la causa. Registrar el momento del ruido y descartar embrague, motor de arranque y soportes ayuda a evitar una sustitución equivocada.
Cuándo detener la prueba de conducción
Interrumpe la marcha si el coche pierde tracción, el pedal del embrague cambia de forma repentina, aparece un ruido metálico intenso o se enciende un testigo de motor o transmisión. No repitas aceleraciones fuertes para comprobar si la vibración desaparece. Una prueba normal permite registrar el síntoma sin someter el conjunto a más carga.
Cuando comuniques el problema, describe si aparece al arrancar, al ralentí, al apagar o al acelerar en una marcha larga. Añade temperatura, pendiente y si el coche estaba frío. La expresión volante bimasa suele agrupar varios ruidos distintos; esos detalles ayudan a diferenciar la pieza de un soporte, una conexión o una irregularidad del motor.
Si la vibración se mantiene aunque el embrague esté pisado, informa de ello. Si desaparece al pisarlo, sigue siendo solo una pista: la caja, el embrague y el volante están conectados y requieren interpretación conjunta.
Otra pista útil es comparar el ruido antes y después de pisar el embrague, sin acelerar a fondo. Describe si el sonido cambia al ralentí o al apagar el motor y si aparece con el coche en punto muerto. No es una prueba definitiva, pero ese contexto ayuda a interpretar el síntoma junto con el historial del embrague y de la batería.
Fuentes consultadas
- ZF Aftermarket, dual-mass flywheel diagnostic information https://aftermarket.zf.com/app/controller/ti/download/Binary/b3a61f70-1004-11ec-a2de-00505690da53.pdf
- ZF Aftermarket, ZMS prüfen https://aftermarket.zf.com/de/aftermarket-portal/wissensplattform/zms-pruefen/


